Happiest Man on Earth

- Last updated

The following is a replica from post on my 2016 blog. I’ve lost access to that account and email and hence, this blog is its spiritual successor. Text is verbatim I wrote it back then about my experience as an exchange student in Stockholm.

Stockholm to Helsinki party cruise

Dejando de un lado mis creencias nihlistas pseudo existenciales sobre el concepto del Yo y también tratando de no ser una basic bitch, hay simplemente momentos en donde el cambio es ley. El pasto siempre es más verde del otro lado. Suecos que se preguntan como acabe aquí, si en México hace calorcito. Yo me pregunto como ellos no se dan cuenta de que el frío es solamente un pequeño inconveniente para que su país sea prácticamente perfecto… Es que hay algo en el cambio que refresca; los aires nuevos te relajan, y la gente diferente te inspira. Por eso los viajes son tan importantes, cambias de panorama y sales de tu zona de confort, de la rutina, que aunque esta tranquilice y de certidumbre una buena inyección de aventura y peligro nunca está de más. Al final posiblemente no recuerdes que era ese edificio del que tienes una foto en Budapest y seguramente no tienes idea de quién es ese wey que agregaste en Facebook que conociste en el avión. Pero pasa exactamente lo mismo con todo en la vida, no hay nada más efímeramente subjetivo que la ilusión de conciencia a la que llamamos presente y sin embargo, hay algo que permite su deleite y al final somos. Somos la integral de los libros que hemos leídos, las pedas que nos hemos puesto, las canciones que nos han inspirado, los single serving friends del avión y tu novia que ves diario.

The backyard of Lappis, the place I lived in

En mi caso, necesitaba un cambio ligeramente más duradero; aún así, fuera de los 5+ kilos que he subido (por más increíble que suene) no puedo decir que yo haya cambiado, sigo siendo el mismo hopefully. Lo que ha cambiado han sido mis perspectivas del mundo, mis ambiciones y mi concepto de felicidad. Ver la vida literalmente con cero estrés te hace reflexionar sobre cosas más importantes que las responsabilidades. Es imposible tratar de explicar o describir mi experiencia, pero han sido meses donde TODO ha sido en exceso: amigos, alcohol, viajes, experiencias y aprendizaje.

Para dar un poco de contexto, vivo en una residencia de estudiantes al norte de Estocolmo: Lappis. Aquí vivimos cerca de dos mil weyes de todo el mundo que vienen a «estudiar» desde la Licenciatura en Lenguaje de Signos e Interpretación (muy neta son así de progresistas) hasta Doctorado en Fisica de Lasers. Cada martes a las 10 de la noche todos nos asomamos por la ventana y gritamos para liberar el inexistente estrés. Tengo mi cuarto y baño privados y una cocina que comparto con 12 personajes, desde el equivalente chino de Jude Law que cocina cabrón, hasta el pakistaní que me comparte chapati cuando llego hambreado después de una fiesta. Algo que siempre me ha asombrado es que aunque todos vengamos de culturas diferentes, hasta la más remota, tiene alguna forma de sustancia embriagante y a todos les gusta alcanzar un estado alterado de conciencia los viernes. Evidentemente, poner a tanta persona de veinti tantos en un espacio pequeño hace la receta perfecta para que  esto se convierta en un antro underground alternachido en donde se vende hasta gas de la risa. Además, un poco de sol es excusa perfecta para hacer una carne asada.

The backyard of Lappis, the place I lived in

Sin embargo, no todo ha sido fiestas y alcohol, también he aprendido a ser completamente independiente, créanme cuando les digo que barrer y trapear tiene su chiste o que es prudente entender los simbolitos que vienen en la etiqueta de la ropa cuando lavas. ProTip: lavar los jeans volteados y con agua relativamente fría, dejar secar al natural. Ya perdí la cuenta de cuanta ropa se me ha encogidoLittle did he know, que no había encogido, sino que había subido mucho mucho más de peso y la ropa ya no le quedaba y ahora entiendo mejor a mi mama cuando me dice que no deje papeles en las bolsas. He aprendido hasta a coser y fuera de que alguien descompuso la plancha, como diría mi abuelita: ya me puedo casar. En la cocina, alcanzó el título de SousPinche pero por lo menos ya puedo hacer un arroz bastante decente. Tengo que darle crédito a Facebook porque últimamente se ha convertido en el recetario para el perfecto idiota, mucho mejor que compartan la receta de un pastel de chocolate a fotos de niños Sirios muertos y «dale like para curar el Cancer». Cabe descatar que el apellido no lo llevo namas por gusto, a base de prueba, error e inspiración divina logre desarrollar una receta de pasta con champiñones de la que estoy realmente orgulloso. La neta, también fue porque ya se me estaban a echando a perder los champiñones que no sé porque compre y pues bueno, la pasta quedo buena. Además, ya entiendo la histeria de las mamas con los toppers, esas cosas son igual de importantes que los cuchillos. Hasta el momento, las habilidades hogareñas que he aprendido, han sido más trascendentales que la clase de Modelos Estadísticos que estoy llevando.Post-script 2026: siempre da un poco de pena re-leerse, pero da mas pena el nivel de mi cocina back then.

Early levels of my cooking skill

Sin embargo, la mejor parte del intercambio han sido las personas que he conocido; te das cuenta de que todos son un mundo. Cuando pasas la fase de small talk, y te abres a nuevas culturas entiendes que cada quien tiene percepciones diferentes de la realidad; lo que es bueno o malo y el concepto de felicidad. No todos quieren tener dinero y una casa en Santa Fe.Bendito Dios nunca he querido, ni quiero esto Además, viéndolo desde su punto de vista, cosas como el nacionalismo anti-inmigrantes o por el contrario el feminismo ultra-liberal empiezan a hacer un poco más de sentido. He conocido de todo un poco: Post-doctorados en ingeniería ambiental, artistas urbanos que cuelgan columpios, un amigo judío que nos invito a celebrar su versión de pascua, un matemático griego y suecos amantes del sol. Pero mi grupo de amigos autodenominado Alcoholics Anonymous será algo que simplemente marque mi vida. Hay australianos alcohólicos con los que «have to keep swiming» o abogados austriacos con tatuajes, confirmo la teoría de que los chilenos son los latinoamericanos más cool y que los gringos viven a través de Snapchat. Son gente proactiva a la que no se le tiene que decir que hacer o cuando, que siempre tiene un plan y siempre están dispuestos a sacarle jugo a la experiencia. Estábamos en una cabaña en el fin del mundo y rápidamente unas amigas cocinaba una lasaña mientras los demás preparábamos unos drinks, pasada una hora, ligeramente borrachos, todos los platos ya estaban limpios y veíamos la aurora boreal tirados en la nieve con un chocolate caliente. Con ellos he pasado aventuras dignas de leyenda: aventarnos a la nieve después de un sauna, patinar en un lago congelado y recorrer hasta el más oscuro rincón de Estocolmo, tendrán que abrir más antros cuando regrese. Pero lo mejor de todo, es que sé que cuento con una cama estén en el país que estén, y no solo eso, sino que hoy los puedo llamar familia.

Early levels of my cooking skill

Nunca había vivido tan intensamente y dudo que jamás lo haga de nuevo.Postscript 2026 - Pues lo he hecho, y muchas veces más. La idea es keep on peaking No sé si yo haya cambiado; por lo pronto, solo cambio mi contexto. Pero hasta hoy, sigo pensando que aquí el pasto sí es más verde.

Canción relevante: